domingo, 19 de julio de 2015

GAZPACHO ANDALUZ



El gazpacho andaluz, qué decir, que en mi casa se toma casi a diario y da igual que sea comprado, porque no siempre hay tiempo o ganas de prepararlo y, es que, nosotros  lo tomamos en verano como primer plato tanto en la comida como en la cena. Se consume frío y por lo tanto es un plato que apetece siempre, cada día y nunca cansa, siendo un gran aliado para combatir el calor y que cuándo llegas de la calle, es lo que más apetece tomar.

Tanto me gusta, que es una de mis comidas preferidas, junto con el jamón serrano que nunca me harto. Y por todo ello decidí, cuándo mis hijas eran muy pequeñas que tenían que comerlo. Con la mayor no hubo problema, enseguida se unió a mí, pero la pequeña, fue más difícil, pues le daba reparo que fuera una especie de sopa o puré frío. 
 Esta receta la aprendí de mi hermana Paloma que vive en Madrid y es muy típico también allí. El recuerdo de sus gazpachos, que hacía como ninguna, hizo en mí, que también se convirtiese en una receta tradicional de mi cocina. Antes, si queríamos gozar de este lujazo de plato andaluz, no había más remedio que hacerlo en casa pues, en aquella época, no se comercializaba. 
Además es muy saludable, ligero, natural y muy sencillo de hacer.

Hay muchas maneras de preparlo, tantas como paladares y muchas discusiones de si se le añade cebolla o no, pero creo que depende más bien del gusto de cada uno a la hora de elaborarlo porque la cebolla en crudo deja ese regustillo que no a todos satisface sentir después. 
Nosotros durante años lo hicimos con cebolla pero al final terminé por no añadírselo y la verdad es que nos gusta más.

¡Del gazpacho sólo se puede hablar maravillas! 

¡Rico, riquísimo y fresco, fresquísimo!

INGREDIENTES:

  • 1 1/2 kg. de tomates maduros para triturar, mejor los de rama (como se aprecia en la foto), por su jugosidad, color y sabor o también los de pera.
  • 1 pepino
  • 1 pimiento rojo o verde.
  • 2 dientes de ajo.
  • Aceite de oliva virgen extra normal (0´4º de acidez, AOVE) o variedad arbequina (suave).
  • Media barra de pan  o el tamaño de un bocadillo (mejor del día anterior).
  • Sal.
  • Comino molido.
  • Un chorro de vinagre blanco de vino, a gusto (50ml).
  • Un vaso de agua. (200ml). 
 Utensilios: 
 Dos boles grandes. Batidora eléctrica o trituradora de vaso. Colador grande, chino o pasapuré. 

 ELABORACIÓN:
 Ponemos el pan a remojo. Reservamos. 
Troceamos pan fresco (sin mojar) a cuadraditos pequeños para usarlo como guarnición que se echará encima del gazpacho de manera individual.

Pelamos los tomates y se puede hacer directamente con el cuchillo o escaldándolos. Si elegimos este último método se hace de la siguiente manera: se les hace un corte a la piel en cruz y se meten en agua hasta que empiecen a hervir, sólo para que se le desprenda la piel, no para cocerlos. 

Se pelan, se trocean y los echamos en un bol. Se separa un poco muy troceaditos para la guarnición. Reservamos. 
Se pela el pepino, se trocea y lo juntamos al bol de los tomates. También se reservan unas cucharadas para usarlo como guarnición.

Se añaden los dientes de ajo pelados, (yo les quito el corazón de dentro porque es lo que hace que repitan), puedes añadir menos, dependiendo del gusto de cada uno, pero no añadir más en un principio pues luego puede picar de más.

Se le quitan las pepitas al pimiento rojo, se lava y trocea. Lo ponemos en el mismo bol.
Sea con batidora eléctrica o en el vaso de batidora, se mezclan los ingredientes del bol, añadimos un vaso de agua y se trituran. (Sin el pan).


Cuándo está líquido se cuela en un colador común, en un chino o en un pasapuré. Así evitamos que queden pepitas o pieles de las hortalizas. 
Una vez colado se le añade el pan escurrido, apriétalo para que suelte el agua. Se tritura bien todo, que no queden grumos.

Es el momento de añadir la sal , un poco de comino, un poco de pimentón suave y dulce (opcional, sólo que le da color rojizo y un puntito de sabor), un chorro de vinagre blanco y por último el aceite que le dará la textura suave. Se mezcla todo con la batidora y se va probando.
Con todos estos ingredientes es mejor no pasarse e ir probando el sabor, así si necesita más sal, se puede ir añadiendo y lo mismo con el aceite, el vinagre, etc.
Una vez mezclado se mete en la nevera tapado aunque sea con film transparente y se deja enfriar. Se toma frío y con cuchara, en plato hondo o en boles individuales.
Se suele acompaña con trocitos de: pan fresco en cuadraditos, pepino, pimiento y tomate. Es decir de sus mismos ingredientes. 
Yo suelo usar sólo el pan pues en mi casa lo comemos a diario en verano y no nos paramos tanto, pero si vienen invitados entonces sí me preocupo de dejar un poco de cada ingrediente para que cada comensal se sirva a su gusto.
Espero que disfrutéis haciéndolo y tomándolo pues es ideal para sofocar el calor y la sed del verano.  
Queda muy resultón presentándolo en cuencos individuales.
     CONSEJOS:

Hay quién le añade cubitos de hielo pero yo no lo aconsejo porque se pierde el sabor al añadirle el agua que suelta el hielo. Mejor frío de la nevera.

Si lo preferís hacerlo con cebolla o chalota, que tiene un sabor más suave, ponerle 1/4 y triturarla con el resto de las hortalizas.
 Al ajo quitarle ese rabito o brote que tiene en el interior para evitar que repita.

El pan puede ser cualquier variedad, siempre que sea de miga y corteza blanda. Sirve para espesar o darle más consistencia pues no deja de ser un licuado de hortalizas.

 El pimiento, lo normal es usar el verde de tipo italiano que es ese largo y fino, yo siepre usaba el verde normal,pero nos gusta más el sabor del rojo que es más dulce y da más color al gazpacho.

 A algunas personas nos les gusta el comino por lo que se puede quitar, sin embargo para mí es lo que le da el sabor característico al gazpacho.
Si lo tomáis en la cena como plato único y ligero, le podéis añadir además, un poco de huevo cocido y jamón serrano (típico del salmorejo) para darle las proteínas animales para ser una cena correcta y completa. Y de postre algún lácteo, por ejemplo un Cola Cao fresquito.


        Con cariño.  


                                                                 SUSANA   



 

2 comentarios:

  1. pues te digo te me has sorprendido, porque lo hacemos exactamente igual, lo he mirado muy atenta,por si te encontraba algun defecto ya que yo soy la primera de la familia que desde bien pequeña, hacia el gazpacho en casa, cuando me lo pedia mamá.
    ahora lo hago a diario es mi primer plato,despues ya detras como lo que sea pero el gazpacho que no falte.
    Como tu vives en Coruña .yo no creia que lo hicieras tan a menudo.Yo al vivir en Malaga, parece más apropiado por el calor. De todoas formas me ha gustado ver, como lo haces igual que yó. puesta es la forma que invente ,desde hace unos 50 años, ya que a mi nadie me dijo que le pusiera pimenton, cominos si lo habia yo escuchado, y resulta que aquí en Malaga, nadie le pone ni cominos ni pimentón, por eso cuando pruebam el mio , les encanta.
    Pues nada Susana sigue con tus recetas, que me a mí me gustan mucho , UN beso de chari

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    1. Ohhhh, cuánto me alegro saberlo. Entonces Paloma seguro que usaba tu receta y mira, yo también la aprendí, nada, todo queda en familia y ahora también la compartimos con la gran familia del mundo virtual!!!! Muchas gracias por este interesante comentario y por toda la atención que le has puesto a ésta y a las demás recetas del blog. ¡Ah, y cuándo te pidan la receta, ahora lo tienes fácil, les diriges a este blog! Un besazo. Susana.

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Muchas gracias por participar en mi blog. Vuelve pronto a visitarme. Con cariño. Susana.