martes, 8 de julio de 2014

CROQUETAS DE POLLO

                             
   No puedo evitar, al ver el nombre escrito, acordarme de mi madre que toda la vida ha pronunciado "COCRETAS" y aseguraba que en el barrio de la Pili (barrio del Pilar de Madrid) antaño, lo pronunciaban así y así sigue, a sus 86 añitos, llamándolas, porque es tan cabezota que jamás ha querido corregirse y hasta a mis hijas, bien pequeñas, les hacía gracia oírselo pronunciar a su abuela, que no sé quién era más niña si mis hijas o ella.
  Por ti mami, por hacernos reír y ser tan auténtica que jamás nos has hecho ni caso y las sigues llamando con propiedad "tuya", "cocretas" y por mi hija Inés (11 añitos), va esta entrada.

 A mi hija  porque en estos momentos es su comida preferida sean como sean y de dónde sean, con esto quiero decir que las congeladas también le encantan aunque prefiere las de casa, sólo que esta opción no siempre es posible pues aunque a mí también me encantan, sé que engordan y si las tengo, las como con placer y hay que privarse un poco con ellas, así pues, no siempre las hago.
 
  Antes de conseguir esta receta, que me pasó mi amiga Inmaculada de su thermomix de hace unos años, no me salían del todo bien, porque no tenía las cantidades exactas y unas veces me salían blandengues y otras muy compactas así que no me atrevía a hacerlas tantas veces como me apetecía.
  Ahora sí, me siento orgullosa de ellas pues me salen niqueladas..... bien proporcionada las cantidades,, que se puede modelar sin complicación, jugosas, textura suave y salen así de perfectas como podréis observar en las fotos. Todas estas características se dan a la vez con esta elaboración tan sencilla.
Podéis hacerlas de otros sabores con la misma base, tan sólo es cambiar el producto ( jamón, gambas, pescado, pollo, pavo, etc) y más o menos el mismo peso y listo.


INGREDIENTES:
 


  • 75 ml de aceite de girasol. *(50 ml)
  • 150 gr de mantequilla*(100 gr)
  • 265 gr de harina de repostería o normal *(175 gr)
  • 1200 ml de leche templada (puede ser desnatada) *(800 ml)
  • nuez moscada, pimienta blanca y sal.
  • 1 pechuga de pollo troceada y frita previamente. Yo la pico después de frita para no dejar trocitos (los restos de un pollo asado es ideal para aprovecharlo). 
    *Estas cantidades son por si queréis hacer menos y así os resultará más fácil para probar.
Para rebozar:
  •  (Harina para las manos)
  •  2 huevos 
  •  pan rallado. 
ELABORACIÓN
 
  Con los ingredientes se hace una bechamel:
 
 Se pone la mantequilla en un cazo, se deja derretir y se añade el aceite y toda la harina hasta hacer una bola sin grumos.
 Se va añadiendo la leche templada poco a poco y ligando con las varillas, cuándo esté lisita la masa, se añade más leche pero a chorritos y ligando poco a poco.
 No añadir leche sin antes estar la masa lisita, sin grumos y así hasta que esté más suelta y ya se puede echar toda la leche de una vez y sin dejar de batir.
 Cuándo esté ligada se añade la sal, nuez moscada y pimienta blanca a gusto, (pero cuidado con la pimienta sólo un poquito o picarán!!!) ir probando, es mejor añadir a pocos para conseguir el sabor que nos gusta.

Ahora es el momento de añadir la pechuga de pollo que previamente habremos frito a trocitos con sal y perejil y luego la pico con el vaso de triturar de la batidora. Ligarla (mezclarla) mientras hierve. 

Se deja que haga la masa chup, chup y es mi costumbre retirarla del fuego y volverla a poner otra vez hasta levantar el chup, chup, y de nuevo separar y ponerla al fuego unos segundos más hasta  hacer las burbujita y la retiramos. 

En la foto se aprecia la consistencia de la masa y la textura sin grumos.
 Es el momento de ponerla en un molde dónde la altura de la masa sea la misma aproximadamente que el grosor de la croqueta, así será más fácil hacer las formas pero no es imprescindible. 
Se le pone encima film transparente pegado a la masa para evitar que le salga costra al dejarla enfriar y se mete en el frigorífico unas horas por ejemplo si las haces al medio día las puedes utilizar para la cena. Normalmente yo hago la masa el día anterior a su consumo. 
   "Os dejo esta foto porque es así como se pone todo al elaborarlas"
Así pues, al día siguiente la masa está compacta  y es fácil de moldear. 
Yo utilizo una cuchara de helado porque me da la proporción que a mí me gusta y con ella se va haciendo de una en una, con las manos enharinadas, se pone la porción de masa en la palma y se le va dando la forma, a continuación se bañan en huevo batido y luego se pasan por pan rallado, (ojo!!! de no dejar los extremos sin huevo porque luego al freírlas se sale por ahí la bechamel) teniendo cuidado de que lo cojan también los extremos. 

Preparándolas para freír.
Se reservan y cuando tenemos la cantidad deseada se prepara la sartén o freidora, con abundante  
     aceite de oliva (es más sano, saben mejor y cogen menos aceite), se calienta al máximo y se van friendo varias a la vez, según la capacidad de la sartén (os aconsejo que sea una sartén alta para que la croqueta flote y no tenga que posarse en el fondo pues se hacen muy rápido al estar rodeadas de aceite por arriba también y no se rompen ya que en cuánto están doraditas se sacan pues no tienen que hacerse por dentro ya que la masa ya está cocida, así no se os quemarán). 
En cuánto cojan el color retirarlas a un plato con papel de cocina para que empape el aceite sobrante
 y a comer!!!! 
Qué os dije.......niqueladas!!!
Venga ánimo que es fácil, aunque llevan un poco de tiempo, se reparte entre dos días y luego sólo es montar y freír y si te sobran y las congelas, sólo es freír cuándo las saques. 
Yo con estas cantidades, unas 50 unid., tengo para tres días así que lo que hago es congelarlas una vez montadas pero sin freír. Las meto en un taper y las divido por raciones de cada día, separadas con film transparente, así no tengo que descongelarlas todas y son estupendas para una cena o comida rápida pues no hay que descongelarlas antes, se fríen directamente sacadas del congelador aunque también las puedes dejar unas horas dentro del frigorífico para que se descongelen y freírlas. A mí me gusta más esta última opción.
Las acompaño de patatas fritas panadera hechas en casa con aceite de oliva. Si la patata es buena, como las que tenemos en Galicia, salen crujientes y buenísimas.
Pero también hay la opción de ponerlas de paquete, si tenéis prisa.
Espero que las hagáis y me hagáis algún comentario de cómo os han salido. 

Con cariño y a compartir.
                                                           SUSANA

( A mi madre, Charo, con todo mi corazón, que nos ha dejado ya).

           Fotografía, edición y texto: Susana Rodríguez.                                                                                                           





1 comentario:

  1. Qué riicaaas!! y sin cebolla!! mmmmm! a ver si me estreno un día en esto de las COCRETAS!!
    Muchas gracias por la receta!!! :)

    ResponderEliminar

Muchas gracias por participar en mi blog. Vuelve pronto a visitarme. Con cariño. Susana.